El alcalde de Moguer, Gustavo Cuéllar, acompañado por los tenientes de Alcalde, Angel Gorostidi y Francisco Martínez, han mantenido en las últimas fechas varias reuniones para intentar concretar e impulsar la construcción de esta instalación que supondría la inversión de más de 40 millones de euros y la creación de centenares puestos de trabajo.
Los miembros del equipo de gobierno municipal se reunieron hace unos días en la capital hispalense con responsables de las Consejería de Medio Ambiente y de Ordenación del Territorio, así como con representantes del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, INTA, al objeto de analizar las distintas fases del proceso de construcción de esta importante infraestructura.
Ya el consejero de Economía, Innovación y Ciencia, Antonio Ávila, visitó Moguer hace unas fechas para abordar junto al primer mandatario local este singular proyecto que supondría incluir a la provincia de Huelva en el denominado Eje Aeronáutico Andaluz, generando además 750 puestos de trabajo directos e indirectos.
Tanto la administración autonómica como el Ayuntamiento de Moguer y el propio INTA han mostrado su firme convicción de que las inmediaciones de la base del Arenosillo en Mazagón, es la mejor ubicación posible para esta dotación aeroespacial que según el Alcalde de Moguer, Gustavo Cuellar, supondría una extraordinaria inyección económica para el municipio, y demostraría que el desarrollo de la comarca de Doñana se puede realizar de manera armónica con la riqueza natural que atesoramos.
En este sentido el primer mandatario local confía en que los comentarios en contra de la ubicación de este proyecto y su posible desviación hacia Galicia, no se concreten y prevalezca la decisión adoptada en su día por el anterior Consejo de Ministros, que decidió ubicar en Mazagón esta importante infraestructura, contando además con los informes favorables de los propios técnicos del INTA.
Datos del proyecto
En cuanto a la inversión prevista la Administración autonómica aportaría 9 millones de euros para desarrollar la nueva pista de lanzamiento, mientras que otros 21 millones, con financiación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), corresponderían al Ministerio de Ciencia e Innovación, destinándose otros 10 millones de euros para la modernización de las actuales instalaciones del Arenosillo, que serán financiados por el Ministerio de Ciencia e Innovación y el propio INTA.
La aviación no tripulada constituye actualmente uno de las áreas de negocio con mayor proyección de la industria aeronáutica y entre sus últimas aplicaciones destacan las relativas a la gestión de desastres naturales, lucha contra incendios forestales, recogida de datos meteorológicos y muestras medioambientales o la elaboración de mapas digitales para ingeniería civil.
La instalación del INTA en Mazagón será pues la única de España que opere con prototipos medios y pesados, que realizarán ensayos, validaciones y simulaciones con prototipos capaces de despegar, volar y aterrizar automáticamente sobre una pista de aterrizaje.
El proyecto del futuro centro de experimentación incluye fundamentalmente la construcción de una pista de vuelo y la dotación de espacios y equipamiento para el control de los mismos.




